Modelo de alianzas
La Asociación para Evitar la Ceguera en México (APEC), institución con 85 años de existencia y prestigio tanto en México como internacionalmente, ha sido una aliada permanente desde la primera hasta la última campaña de PRASAD. Su participación es vital.
Proporciona médicos, enfermeras y técnicos altamente especializados y capacitados, así como equipo moderno e instrumental clínico, que se envían a la ciudad en la que se realiza cada campaña. La APEC brinda un espíritu de servicio que trasciende cualquier dificultad o reto al que se enfrente para lograr que todos quienes se presenten a cirugía obtengan el mejor resultado.
Su labor es incansable en cada campaña. Ni el hambre ni el cansancio les impiden operar con éxito hasta el último paciente, devolviendo la luz a muchos ojos que vuelven a sonreír.
Los gobiernos federales y estatales, fuertemente comprometidos con la salud de su gente, realizan una labor titánica al coordinar un equipo interdisciplinario que lleva a cabo todo lo necesario para que la campaña se lleve a cabo.
Su labor abarca desde detectar a las personas afectadas en comunidades cercanas y remotas, realizar los estudios médicos requeridos para que puedan ser operadas y facilitar el transporte desde las comunidades hasta el hospital donde se realizará la campaña. Facilitan los hospitales, los quirófanos y el personal médico, enfermeros y camilleros que apoyan a los médicos de la APEC, así como las trabajadoras sociales, que están en contacto permanente con la gente, y el personal administrativo. Su labor no termina hasta que el paciente esté totalmente recuperado.
A este equipo se suman, además, grupos de voluntarios que dedican su tiempo y su corazón a albergar y alimentar a los pacientes y a sus familiares.
Las agencias estatales que se encargan del bienestar de la familia, los DIF, en las regiones donde se lleva a cabo la campaña, tienen una participación vital. Detectan candidatos, realizan los exámenes médicos preliminares, los transportan, les ofrecen albergue y alimento a ellos y a sus familiares, los regresan a sus casas y les brindan el tratamiento posoperatorio requerido.
Los pacientes son atendidos por personal y voluntarios que hacen todo lo que está a su alcance para brindarles cuidados, atención y apoyo durante todo el proceso.
Los voluntarios y donadores que apoyan la labor de PRASAD de México, con su aportación económica y su trabajo, son la piedra angular de estas alianzas, ya que permiten llevarla a cabo.
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